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Un okupa denuncia al dueño de un piso por ocuparlo para recuperarlo

Un okupa denuncia al dueño de un piso por ocuparlo para recuperarlo

11 de marzo de 2021. Muller Friedman Abogados Mercantil Concursal

Artículo publicado con anterioridad en Abc Sevilla

El pasado año, un hombre ponía en conocimiento de la Justicia la ocupación de forma violenta de la que era su casa en un barrio de Sevilla. No logró identificar a la persona que había llevado a cabo tal acción. El denunciante accedió a este piso de forma «pacífica», aunque admitía en su denuncia que estaba de okupa.

El juez decidió que este asunto habría de tramitarse como un procedimiento por delito leve y con juicio rápido.

Pero el Okupa, no tranquilo con la decisión del Juez, recurrió dicha decisión judicial al considerar que la gravedad de los hechos denunciados hacen apropiado llevar el procedimiento como delito grave del artículo 245 del Código Penal que hace referencia a la usurpación u ocupación de viviendas.

Un aviso con un mes de antelación para salir

En su alegato de motivos para recurrir la decisión, el abogado del okupa admitió que su cliente había estado ocupando el piso «sin título de propiedad suficiente para ello. Es lo que se dice un okupa, aunque entró de forma pacífica y lleva más de un año viviendo allí».

Según informaron a Abc fuentes del caso, reconoce que esta situación no le da derecho a ser propietario, pero «sí a que su posesión, sin título, no sea violentada sino por el legítimo propietario y con el procedimiento legalmente establecido. El tiempo transcurrido y la ocupación pacífica convierte a mi representado en un precarista, con derecho a ser requerido con un mes de antelación para desalojar el inmueble».

El okupa del okupa

Además de exigir un plazo para salir del piso, califica al denunciado, a la postre dueño del piso, como «ocupa del ocupa», pero con salvando las distancias entre la actuación «pacífica» del okupa original con «violenta e intimidatoria» del sucedáneo de okupa.

En el recurso presentado ante el juez, se señala que el nuevo okupa no ha acreditado ser el legítimo propietario del piso, por lo que pide el desahucio de éste. Además de la vía judicial, el okupa había contactado con una empresa ‘desokupa’.

Como se ha expuesto antes, el okupa denunciante no identificó al nuevo habitante de su hogar, aunque ya intuía que podría ser el dueño del piso por haber instalado inmediatamente una puerta blindada, algo poco inusual en el movimiento okupa.

Por tanto, la Policía llevó a cabo una serie de actuaciones para lograr contactar con el nuevo okupa del inmueble e identificarlo, resultando ser el dueño legítimo de la vivienda, que entró de forma pacífica a su casa, como atestigua la presidenta de la comunidad, y decidió cambiar la puerta de acceso. Recupera a su casa pero tiene una causa pendiente con la Justicia.

¿Te has visto en esta situación? Contacta con nosotros y te ayudaremos a recuperar tu vivienda.

Muller Friedman

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Una clienta del despacho de abogados Muller Friedman gana el juicio por desahucio formulado por su casero

Una clienta del despacho de abogados Muller Friedman gana el juicio por desahucio formulado por su casero

  • La chica de 26 años declaró en el juicio, que estuvo sufriendo episodios de broncoespamos nocturnos debidos a la humedad de la vivienda

26 de noviembre de 2020. Muller Friedman Abogados Mercantil Concursal

La clienta del despacho, arrendataria del inmueble y parte demandada mediante procedimiento verbal de desahucio, ha obtenido un fallo favorable al considerar el Juez que el arrendador ha incumplido con su obligación. Ésta es el punto de partida para poder exigir el cumplimiento a la parte demandada, esto es, la denominada “exceptio non adimpleti contractus”.

¿Qué sucedió en el juicio?

Nuestra clienta dejó de abonar puntual e íntegramente la renta en marzo del año en curso, tras comunicar, como exige el artículo 21.1 y 3 de la vigente Ley de Arrendamientos Urbanos, durante casi 4 años al arrendador, la necesidad de reparaciones en la vivienda. Durante este tiempo, no ha obtenido una solución a su solicitud sino todo lo contrario, debido al lamentable estado en el que estaba la vivienda, sufrió episodios broncoespamos nocturnos debidos a la humedad y el moho que había en la vivienda.

Entre las excepciones formuladas por la demandada en la oposición a la demanda, se encuentra el abono del pago de la renta en especie tras haber realizado obras de reparación en la vivienda que superan la cuantía debida en concepto de renta a la fecha del juicio. Estamos hablando de un hecho extintivo de la prestación por parte del arrendador, cuya prueba corresponde a la demandada, por aplicación de lo establecido en el artículo 217.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Ha sido clave la acreditación de la comunicación de los defectos existentes en la vivienda al arrendador, así como la prueba de que realmente se han realizado obras de reparación en la vivienda por parte de la arrendataria.

Verosimilidad a las alegaciones de la clienta en el juicio

La verosimilitud a las alegaciones de nuestra clienta se fundamenta en las fotos recogidas en acta notarial y el informe aportado por un perito. Este hace hincapié en que la situación tiene su origen en el año 2016.

Pues bien, el Juzgado en los fundamentos de derecho indica que el arrendador ha incumplido unas obligaciones que le correspondían, que han de ser consideradas de carácter principal y no secundarias. Esto, por tanto,  conlleva a considerar que éste no ha cumplido con el contrato. Asimismo, esto le impide exigir a la contraparte, en este caso a la demandada, el cumplimiento de sus obligaciones.  Máxime cuando ésta ha abonado el importe de las reparaciones de los defectos existentes en la vivienda.

Todo ello tiene su fundamento en las obligaciones recíprocas y consiste en que no se cumplen las propias, excepción que, aunque no está explícita en nuestro derecho, tiene su fundamento en el artículo 1124 y en el artículo 1100 del Código Civil. En estos se indica que los contratos dejan de ser obligatorios para una de las partes, cuando la otra falta a lo convenido.

Requisito necesario es también que la excepción se oponga de buena fe; no será viable que se paralice la acción por incumplimiento de obligaciones accesorias o no principales; tal incumplimiento lo ha de ser de obligaciones cuya insatisfacción frustre la finalidad de contrato.

Con esta sentencia de éxito, hemos conseguido paralizar el desalojo inminente de nuestra clienta a la vez que se condena en costas a la parte actora.

No dude en ponerse en contacto con nuestro despacho si se encuentra en una situación parecida y la asesorarán abogados especializados de forma inmediata.

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