Los accidentes laborales son bastante más comunes de lo que esperamos.  A esto hay que sumarle el hecho de que, cuando suceden, generan una gran cantidad de controversias en el trabajador y en la empresa. Sin lugar a dudas, en estos casos, lo más recomendable es ponerse en manos de un abogado experto. Hoy te vamos a explicar cuáles son los aspectos reclamables cuando tienes un accidente laboral.

El régimen de indemnización en un accidente laboral

Lo primero que tenemos que saber es que todo lo que está relacionado con los aspectos reclamables de un accidente laboral aparece establecido en el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, que entró en vigor mediante el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre

Dicha legislación prevé que para los accidentes laborales se aplique un régimen de indemnización mixto. Esto significa que, por una parte, la Seguridad Social se hará cargo de la percepción de las prestaciones por parte del trabajador y, por otra, el empresario será el encargado de reparar íntegramente los daños.

¿Qué derechos tiene el trabajador que ha tenido un accidente laboral?

Desde el momento en el que el trabajador tiene el accidente laboral, adquiere el derecho a recibir las siguientes prestaciones:  

Asistencia sanitaria

El empleado tendrá derecho a hacer uso de los servicios médicos de atención primaria y de urgencias, así como de cualquier otro que pudiese necesitar para la sanación de las lesiones provocadas por el accidente. Esto abarca a cardiólogos, traumatólogos o cualquier otro especialista que fuese necesario.

Prestación durante el tiempo en el que se encuentre de baja laboral

A diferencia de lo que ocurre cuando la responsable de la baja temporal es una enfermedad común, en cuyo caso el trabajador comienza a obtener la prestación a partir del cuarto día sin poder asistir a su puesto de trabajo, en el caso de los accidentes laborales empezará a cobrar desde el siguiente día al que se produjese el accidente. 

En un principio, la cuantía de la prestación será del 75% de la base reguladora por la cual cotice al Régimen General de la Seguridad Social (RGSS). Esto es así excepto que el convenio laboral al que estuviese sujeto él y su empresa especifique una cifra mayor.

Prestación monetaria si existen secuelas debidas al accidente laboral

El accidente laboral puede llegar a generar una reducción de las capacidades de trabajo del empleado que lo ha sufrido. En este caso, tendrá derecho a recibir una pensión que esté ajustada al tipo de incapacidad adquirido.

La pensión debe proponerse por el Instituto General de la Seguridad Social y podrá tener las siguientes cuantías: 

  1. Incapacidad permanente total: el trabajador, por culpa de las secuelas del accidente, no puede reincorporarse a su puesto, pero sí desarrollar labores correspondientes a otras profesiones. En tal situación, la Seguridad Social establecerá el cobro de una pensión de por vida que, en caso de tener menos de 55 años, será del 55 % de la base reguladora por la que cotizase en el momento del accidente. En caso de que el empleado fuese mayor de 55 años, esta se incrementa un 20 %.

  2. Incapacidad permanente absoluta: el trabajador queda inhabilitado para cualquier profesión por culpa de las lesiones originadas por el accidente. Cuando esto sucede, tiene derecho a percibir una pensión equivalente al 100 % de su base reguladora. En el supuesto de que precise los servicios de otra persona para cubrir sus necesidades básicas, esta crecerá en un 50 %.

¿Qué sucede si el empresario es culpable del accidente laboral?

En este caso, si el trabajador puede demostrar que ha existido una negligencia o culpa del empresario, tendrá derecho a un aumento de entre un 30 % y un 50 % en la pensión o prestación que perciba sin importar si es derivada de una incapacidad permanente o temporal. 

Este tipo de recargo tiene que estar establecido mediante una resolución de la Inspección de Trabajo o del Instituto Nacional de la Seguridad Social, la cual siempre debe ser solicitada por el trabajador. Por esta parte, al no formar parte del sistema de protección de la Seguridad Social, tiene que abonarse totalmente por el empresario mediante el sistema de consigna en la Tesorería General de la Seguridad Social. 

Uno de los mayores problemas que existen a la hora de cobrar este recargo es que no se trata de un daño regulable. Por tanto, en el supuesto caso de que la empresa se declarase insolvente en un momento determinado o cesase de su actividad, el cobro del incremento no sería garantizado por ninguna otra entidad.

La responsabilidad civil del empresario

Todo lo comentado anteriormente no impide que el trabajador solicite una indemnización al empresario para satisfacer el daño patrimonial y moral que haya sufrido como consecuencia del accidente. Esta se encuadra dentro del ámbito de la responsabilidad civil y, para su concesión, debe existir negligencia o culpa por parte del empleador. Nunca debe suponer un enriquecimiento injusto por parte del trabajador. 

Los daños reclamables en caso de accidente laboral

La actual legislación establece un número de daños que pueden reclamarse por parte del empleado: 

  • Daños corporales: en este punto englobamos tanto los daños físicos como psíquicos. Si estos son de carácter permanente, se estiman mediante el mismo baremo existente para los accidentes de circulación. Son muchos los factores que intervienen en él, por lo que resulta difícil dar cifras orientativas. De cualquier forma, si este genera incapacidades temporales, tiene en cuenta los días necesarios para la curación, los días que el trabajador ha estado de baja y, en caso de que hubiese, los días internado en un hospital.

     

  • Daños morales: aquí nos referimos a las consecuencias negativas derivadas del accidente que puedan afectar a la vida personal del empleado y que no se puedan englobar en los demás apartados.

     

  • Daños patrimoniales: En este caso hay que hacer  mención a los emergentes. Estos son los producidos por pérdidas materiales por parte del trabajador y los gastos que haya tenido que afrontar como consecuencia del accidente. Por otro, están los de lucro cesante, que hacen referencia al dinero que ha dejado de ganar el profesional por el mismo motivo. 

Esperamos haberte ayudado a resolver tus dudas sobre los aspectos reclamables cuando se tiene un accidente laboral. Si te has visto envuelto en un caso de este tipo y no sabes qué hacer, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para que te podamos ayudar.