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La indemnización moderada en los contratos de alta dirección en el concurso de acreedores

22 de octubre de 2020. Muller Friedman Abogados Mercantil Concursal

Si una sociedad mercantil es declarada en concurso de acreedores, los contratos laborales no se extinguen automáticamente. Para la regulación de los contratos de alta dirección, la Ley Concursal dedica los artículos 186, 187 y 188.

En ese articulado se permite que los administradores concursales puedan extinguir o suspender los contratos de los altos directivos de la empresa. Seguidamente, el Juez concursal podrá moderar la normalmente cuantiosa indemnización económica pactada en tales contratos.

De este modo, el legislador pretende que estas indemnizaciones no perjudiquen a la masa activa del concurso, ni supongan un detrimento para los demás acreedores concursales.

Los artículos 186, 187 y 188 del Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal. 

Cuando una sociedad mercantil es declarada en concurso de acreedores, los contratos de trabajo no se extinguen automáticamente. Así sucede en consonancia con el principio de conservación de la empresa recogido en la Ley 22/2003, de 9 de julio (en adelante LCon), y el actual Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley Concursal (en adelante TRLC). En virtud del principio de continuidad dentro del concurso de acreedores (plasmado en los artículos 111 y 112 TRLC), la declaración del concurso no afecta directamente a los contratos vigentes al momento en que se dicta el auto judicial de declaración (artículos 156ª y 159 TRLC), tampoco a los contratos laborales, ni dentro de ellos, los contratos de trabajo del personal de alta dirección.

Por el alto grado de responsabilidad de estos trabajadores, además de por su especial cualificación, este tipo de contratos reciben una especial atención por parte de la legislación laboral, siendo reglamentados por el Real Decreto 1382/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral de carácter Especial del Personal de Alta Dirección (en adelante, RDPAD). De modo que, el régimen legal de los empleados de alta dirección o “directivos”, no se somete al Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, del Estatuto de los Trabajadores, excepto por remisión expresa del propio Reglamento, o porque así conste de forma específica en el contrato de trabajo (art. 3.2 RDPAD).

La especial condición de los contratos de alta dirección también es tenida en cuenta por el actual TRLC, a los cuales se dedica  la sección 4ª (subsección 2ª) del Capítulo IV del Tít. III (Lib. I), titulada  “de los efectos sobre los contratos del personal de alta dirección”.

Así, los artículos 186, 187, y 188 presentan el siguiente contenido respecto al concurso de acreedores:

Artículo 186: “1. Durante la tramitación del concurso, la admiración concursal, por propia iniciativa o a instancia del concursado, podrá extinguir o suspender los contratos de este con el personal de alta dirección.

2.En caso de extinción del contrato de trabajo, el juez del concurso podrá moderar la indemnización que corresponda al alto directivo, quedando sin efecto en ese caso la que se hubiera pactado en el contrato, con el límite de la indemnización establecida en la legislación laboral para el despido colectivo”.

Artículo 187: “En caso de suspensión del contrato, este podrá extinguirse por voluntad del alto directivo, con preaviso de un mes, conservando el derecho a la indemnización en los términos del artículo anterior”.

Artículo 188: “La administración concursal podrá solicitar del juez que el pago del crédito relativo a la indemnización que corresponda al alto directivo se aplace hasta que sea firme la sentencia de calificación”.

El contenido de estos artículos es prácticamente similar al del artículo 65 de la anterior Ley Concursal 22/2003, que con esta reforma, el Legislador ha decidido dividir en tres preceptos. En ocasiones, la doctrina se ha lamentado del escaso tratamiento que la ley dispensaba a los contratos laborales de los altos directivos en el supuesto de declaración de quiebra o concurso, siendo precisamente el artículo 65 de la Ley 22/2003 el precepto que prestaba mayor atención a este tema.

Hasta entonces, las controversias surgidas dentro de los contratos de alta dirección dentro de una situación de insolvencia solían ser remitidas al régimen especial del ya mencionado RDPAD 1328/1985, por el cual se regula la peculiar relación laboral especial del personal de alta dirección. Sin embargo, algunos autores tachaban también al artículo 65 de la LCon del año 2003 como lacónico y dificultoso, sobro todo en cuanto a la interpretación.

Si necesitas más información o ayuda con el concurso de acreedores, no dude en ponerse en contacto con nosostros y le asesoraremos sobre todos los pasos a dar. 

Muller Friedman

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