fbpx

El nuevo negocio: Compraventa de empresas insolventes

17 de septiembre de 2020. Muller Friedman Abogados Mercantil Concursal

  • La compraventa de empresas sueles ser una solución para aquellas empresas que, devido al Covid-19, están en situación de insolvencia

No son pocas las empresas que se encuentran con una crítica situación económica agravada debido a la Covid-19. Ante la amenaza de la inminente situación de insolvencia, se ven inmersas en la situación de buscar nuevas alternativas para preservar la viabilidad del negocio y de los puestos del trabajo. En ocasiones,incluso, para evitar la responsabilidad como administrador.

Esta situación suele darse en empresas no viables, aunque también puede ocurrir en empresas viables que presentan desequilibrios financieros. La insolvencia de una empresa puede deberse a un desequilibrio entre el pasivo a largo y corto plazo, a una mala gestión del negocio o a una inadecuada estructura de capital (mucha deuda y pocos recursos propios).

Desde la perspectiva de la empresa en crisis, el agotamiento que supone la gestión de la insolvencia, junto a la percepción de los socios actuales del valor de su negocio y, en ocasiones, el vínculo emocional que tienen con su empresa, dificultan el cierre de acuerdos con un socio externo, donde el precio suele ser muy reducido.

Soluciones para ayudar a las empresas insolventes: La compraventa

Así, una de las soluciones que surge como auxilio a las compañías que tienen dificultades para mantener su actividad, es la oportunidad de venderla a un tercero que cuente con la capacidad suficiente para dotarla de recursos.

Ello supone una buena oportunidad para un comprador experto, que puede generar valor con su aportación en gestión, la aportación de financiación externa y el cierre de acuerdos con los acreedores originarios.

Punto de vista del comprador de una empresa insolvente

Desde el punto de vista del comprador, una de las principales ventajas será la capacidad de ocupar la posición que posiblemente ocupaba su competidor. De esta forma podrá beneficiarse de la adquisición, por ejemplo, de una o varias unidades productivas, del conocimiento del mercado local y del público objetivo.

Una nueva financiación y dirección, unida a nuevos ajustes operativos, en ocasiones evitan llegar a un concurso de acreedores. Un procedimiento legal que regula la forma en que se liquidan las empresas inviables (el 98%) y que sirve para alcanzar un acuerdo con los acreedores en caso de graves desequilibrios financieros (el 2%).

Pero, lo que hay que resaltar es que si un comprador adquiriese una empresa que ya se encuentra incursa en un concurso, la transmisión de una unidad productiva, no implica la cesión de todos los pasivos de la concursada al adquirente. Sino que hay que estar al contenido del propio plan de liquidación elaborado por la administración concursal y aprobado por el Juez del concurso. O así debería de ser lógico.

¿Qué ocurre con los créditos laborales y deudas a favor de la Tesorería General de la Seguridad Social?

Pregunta muy frecuente a la hora de intentar realizar una compraventa de unidad productiva es: ¿qué ocurre con los créditos laborales y deudas a favor de la Tesorería General de la Seguridad Social?

Respecto a los créditos derivados de las obligaciones de pago a favor de los trabajadores que continúen en plantilla en la unidad productiva con posterioridad a la adquisición de esta, el adquirente está claro que debe asumirlos. Dicha adquisición permite la continuidad y la conservación de los puestos de trabajo aun cuando existe la posibilidad de que se modifiquen las condiciones laborales, incluido el marco geográfico.

Pero tema muy controvertido y debatido por nuestros Tribunales que aún mantienen posiciones enfrentadas, es respecto a aquellos trabajadores que hubiesen dejado de serlo en la fase común del concurso y antes de la transmisión de la unidad productiva.

En nuestra opinión, el despido no debería tener efectos más allá de la etapa concursal. Además, entendemos que la subrogación debería ser sólo respecto a aquellos trabajadores que sigan en la plantilla en fase de liquidación, pero no respecto a aquellos cuyos contratos se extinguieron.

A pesar de lo expuesto en el Real Decreto-ley 11/2014 que, recordemos, era «garantizar en lo posible la continuación de la actividad empresarial, facilitando, fundamentalmente, la venta del conjunto de los establecimientos y explotaciones del concursado o de cualesquiera otras unidades productivas«. Aún sigue habiendo muchas sentencias que declaran la responsabilidad solidaria del adquirente de una unidad productiva en materia de créditos laborales pertenecientes a relaciones extintas con anterioridad a la transmisión de la reseñada unidad productiva.

Empresarios que quieren vender

Así, en la actualidad, los empresarios que quieren vender sus empresas se encuentran con medidas que dificultan los procedimientos de transmisión.  A su vez,  los inversores o adquirentes, se encuentran en la tesitura de tener que hacer frente a unos costes innecesarios y a unos efectos perniciosos que benefician como siempre, a los poderes públicos sin importar que lo que se intenta es mantener las unidades de negocio viables. Claramente las ofertas de los inversores a la existencia de estas contingencias disminuirán considerablemente pero así se evitarán sorpresas desagradables tras la adquisición.

Hay que poner el foco en que en la actualidad y, aprovechándose de las tensiones del mercado o de las dificultades que tienen las empresas para mantener su negocio a flote, están surgiendo multitud de “oportunidades” de compraventa de empresas fraudulentos.

Debe ser una señal de alarma si los “inversores” no presentan un plan de financiación o no informan adecuadamente de las intenciones que tienen. Ya que estas intenciones pueden no ser otras que lucrarse con los activos que quedan en la sociedad y dejarla morir. En este caso, la Ley extiende la responsabilidad a todo aquel que haya ostentado el cargo de administrador durante los dos años anteriores.

Comprar empresas en crisis, requiere desplegar una serie de actuaciones y de un análisis previo exhaustivo para valorar la viabilidad del negocio. El proceso de estudio de riesgos se conoce como Due Diligence, y opera a modo de auditoría legal en la que se diagnostican las contingencias que pueden generar algún tipo de responsabilidad en el futuro.

Es indispensable contar con asesoramiento experto e independiente en la materia e informarse sobre todas las repercusiones legales que puede tener una operación de esta magnitud.

Desde Muller Friedman le proponemos soluciones “a medida” para la superación de la crisis y la rápida toma de decisiones si desea contar con asesoramiento experto durante todo proceso de compraventa.

Muller Friedman

PLAZA MANOLETE 2, PISO 12 A, MADRID (FRENTE AL ESTADIO SANTIAGO BERNABEU)

Teléfono: 911 78 10 75

Contacto